Enciende la antorcha de nuestra caída, fugaz.
Más allá de cualquier
aislamiento
existe un espacio para
la magia
Enciende la antorcha de nuestra caída, fugaz.
Más allá de cualquier
aislamiento
existe un espacio para
la magia
"Navego hacia el infinito
con la luna de farol
las olas vienen conmigo,
el viento me susurra invisible,
te acompaña la magia de los ojos de la tierra.
Desembarcar en un puerto seguro
donde mis deseos se hacen uno
con la espuma de todo el mar."
Mañana de primavera
acariciando el sol,
los pájaros libres vuelan
jazmines y laureles
en flor.
Era todo una fantasía
de mi mente...
Era todo mi imaginación...
Uhh.... uhhhhh.....
Mañana de primavera
el aire susurra tu voz.
Caranchos rosados sueñan
lapachos en pleno ardor.
Ohh.. ohhh.. uhhhh...
oh. ohhh... uh........
Era todo una fantasía de mi mente,
sólo vigilia en pleno ardor.
uhhh... uhhh... uhhhh.....
Uhh.. uhhh uhhh.....
"Me acompaña la magia de los ojos de la tierra
desembarcar en un puerto seguro
donde mis deseos se hacen uno
con la espuma de todo el mar".
Alondra Sónica
Despertar de un sueño
a otro sueño,
donde arañas tejen espirales
dando mensajes de un centro
en el tiempo interconectado,
un deja vu,
electrizado.
Ver colores en formas de triángulos
ver alas a la luz del sol
sonreír de tanta magia
etérica intuición de elemental.
Todo el mundo tiene problemas
todo el mundo habita la vida entre nubes y penas.
Si un desacuerdo
si una enfermedad
si una pared para dividir tu ser.
Todo el mundo persigue un miedo absurdo,
incesante vaivén.
Mas nadie vive con certeza del milagro que es nacer,
estar y agradecer,
cada instante
cada piel.
Mas nadie observa el sol
y su entender
de luz dorada y rayos claros
al amanecer.
Nati Lamat
Somos una unidad que danza de alegría,
validando este circo de sincronías.
Somos el grito de quien ganó
y la tristeza del que perdió.
Somos los peces muertos
y también los vivos.
Somos a quien asesinan por defender a las mujeres.
Somos el asesino y somos el jugador que sólo pensó en sí mismo
para alegrar una nación que se cae a pedazos
y quizás reviva como ave fénix,
ave que vuela y sueña con un mundo sin límites.
¿Qué es la vida?
Es un instante, fugazmente eterno.
Es un sonido, que si lo escucho veo colores.
Es un sentimiento, un enigma, un misterio.
¿Qué es la muerte?
Es todo eso y, además, un pasaje de estación a un nuevo sueño.
Una deformación de la forma, que se transforma
en la oportunidad de volver a la tierra y ser su alimento.
Jardín de estrellas aladas
preciosa imagen surreal
y real, sin embargo,
el telescopio que te mira.
Jardín de estrellas distantes
a millones de años luz
mueren como nacen
se deshacen en colores
como esferas sinfónicas
en mares de galaxias
dulcemente suaves
suavemente dulces.
Etéreo océano de fantasías,
increíble viaje no humano
donde sólo habitas tú.
Niña ojos de almendras,
castaño cabello de miel.
Naves vespertinas nacen de tu risa
como un rosado clavel.
Cierro los ojos
y la soledad nos encuentra
en un abrazo que reencanta
la tierra, su ritmo y tu ser.
Infinito aroma
dulce de tronco
ardiendo.
Serpiente de fuego
siendo mi aliento.
Así, junto al mate
y el sol
la felicidad brilla
como un brote eterno de naranja
omnipotente.
Si volviera a permanecer en el bosque
encontraría ese susurro de sol.
A través de sus colores viajaría en el tiempo
y, quizás, por un instante, sentiría libertad.
Margarita de cuatro pétalos
los rumbos del espiral dibujas.
Ciclos en tus alas regalas
como soles y lunas embelesadas.
Para reír
para llorar
para florecer
en cada renacer de tu beldad.
Que dice que sin buscar se encuentra.
Cuando más se abre el viento
sin insistir llega,
como el río
flota y es.
Eco de agua sobre ti,
rumor de un amor con cara de alelí.
Sintonías que se observan
tan lejanas
tan afín.
Mezcla de ser y no ser
en ojos negros y rubí.
Si volviera a permanecer en el bosque...
Cuando tu voz reverberó entre las olas,
cuando tu mirar se enterneció de cosquillas,
cuando las almas, juntas, en los días,
cuando ahora, vives tus alegrías,
cantas, como sueñas,
divinas melodías.
Fluorescente alegría del hogar
belleza
de aromas ávidos
de amor
que todo lo perfuma.
Nada más precioso que esta sensación,
fundirme con un bosque estrellado de pequeñas palabras
como llaves de puertas infinitas.
Noche de frescura azulada
llévame por tu silencio sideral
ayúdame a jugar con el tiempo
a conocerlo en la rotación de su cielo floreado.
Noche de profundo misterio,
tan fugaz, tan eterno.
Enormes almas desembarcan hacia islas misteriosas.
Una vida y muchas vidas confluyen como olas en el aire,
danzan y danzan con el océano al brillo del sol.
Por el camino más largo
desdibujé líneas de presurosas aves,
hacia el libre cauce de un río Paraná,
inmortal.
Dame una razón
para seguir creyendo.
Es tan incierto
el abismo que hoy siento.
En un mundo cada vez más necio,
encontraré la paz en tus brazos.
Un camino hacia el abismo más profundo
donde poder encontrar la espiral.
Una sombra saluda y vuela por la ventana.
Un templo se abre con llave de estrella de Sirio.
La magia del misterio se colorea en mis dedos,
Y la luna, su luz de hogar pleno, su mirada nocturna,
cenizas de un fuego transformando el tiempo en la
sensación
de volver a ser.
Ella emprendió su vuelo fantástico,
su cuerpo ya no es alma.
Entre lágrimas de ensueño preparamos el ritual al mundo
intraterreno,
en una noche de San Juan,
cuando el solsticio nos lleva adentro,
a la tierra junto al cuarzo y el árbol de las ancestras.
Con luz de luna, canciones, aguaflorida y llantos entre
risas, parte,
acercándome a la fugacidad de la eternidad.
Ahora su forma se deforma en telas de araña
en rincones invisibles.
Tronos de oro en pisos de cal.
Mueren como monos en jaulas de
cristal.
¿En dónde estarán las almas del mar?
Un fuerte viento del norte se las
llevó,
sin preguntar.
Quiero en una flor tu risa dibujar
y que todos la conozcan,
sea acá o sea allá.
Algún día todas volverán,
si es que los dioses dejan de jugar.