martes, 30 de septiembre de 2014

record

conocerce, reconocerse
conocerce, reconocerse
conocerce, reconocerse
conocerce, reconocerse

reconocerse, conocerse.

lunes, 29 de septiembre de 2014

te vas

y me dejas
a solas, solitaria,
como una sentencia.
pesada,
pretérita,
pluscuamperfecta.
te vas y me dejas
en presencia absoluta
de tu ausencia.

(unanimal)

mi ser

me duele
y no sé dónde
me pica y no sé dónde
se aleja
y no sé dónde.
mi ser,
que de no ser
no tendría dónde.

(unanimale)

domingo, 28 de septiembre de 2014

Horizonte

caminábamos llegando al mar; 
una inmensa masa de cielo
agitada por las nubes que se mecían en colores. 
arriba, mitad espejo, mitad carbón blanquecino, 
la luna iridiscente brillando como un encanto.
ya de plata, ya de vidrio, ya de perla. 
ya subiendo, ya bajando;
la luna, colmada de mar, 
es un espejo y, a la vez, un fractal.

(UNSUEÑO)

26/09/14

Forzamos la realidad
forzamos el tiempo
las dimensiones
las palabras
los besos

forzamos la escucha
y el mirarnos a los ojos

forzamos las posturas
y los pensamientos

forzamos los movimientos
y forzamos los momentos

forzamos la voluntad
y forzamos el destino

forzamos los encuentros
y los desencuentros

forzamos, todo lo forzamos
entonces,
es cuando perdemos la fuerza.

(UNAMALE)

Augusto el caracol


No se sabe cuándo, ni en qué año, ni tan siquiera una pequeña aproximación a la fecha en que sucedió. Tan sólo se recuerda que al Caracol Augusto, la tristeza le hacía mucho daño en su corazón.
Las antenitas de su cabeza, entrechocándose por el frío imperante, producían un sonido especial y agradable, parecido al de las gotas de lluvia al caer contra la arena húmeda. Esto, era lo único que a Augusto le hacía soportar su melancolía.
¿Cuándo, decía Augusto, cuándo terminará este frio y este viento tan fuerte,  que por otra parte hace bailar tan bellamente las olas? Si hasta parece que me cuentan cosas… Pero hoy, sus voces suenan más estridentes que nunca, y dañan, de alguna manera mis oídos.                 
Discúlpenme Olas, hoy no tengo ganas de escuchar a nadie. Mi cuerpo desnudo casi que no resiste. Además, voy tan lento que ni siquiera puedo entrar en calor.
Y las Olas, con ganas de jugar y sobre todo por enterarse el porqué de la tristeza de su amigo, no dejaban de insistir con sus danzas.
A esta altura el caracol, a medida que avanzaba, despedía bajo su cuerpo un líquido húmedo.

En el momento en que el viento soplaba con mayor fuerza, una gran cresta de agua se elevó hacia el cielo, (todos)  Los peces abrieron  grandes los ojos mirándose unos a otros, era la señal, había que ayudar a alguien.
Debemos ir urgente a la costa, dijo el Pez Espada, con voz cortante.
¡Sí! ahora mismo, contestó un gran Pulpo abriendo sus espectaculares tentáculos e indicando dónde debían ir.
Señora Ballena, se escuchó una voz suave como espuma,  para ir más rápido ¿puedo subirme en su lomo?
Por supuesto amigo Calamar,  y ten cuidado de no caerte,  ¡iremos lo más rápido posible!

Ya reunidos en la playa, la gran ola que dio la alarma tomó la palabra:
Habitantes del Mar, hoy, después de tanto tiempo volvemos a re-unirnos para ayudar a un gran amigo, que desde hace tiempo recorre nuestras playas queridas. Me refiero, compañeros míos, a Augusto el Caracol.
¡El Caracol! exclamó la Mantarraya, con voz punzante.
Luego de un gran silencio en que todos se preguntaban qué sucedería, nuevamente la gran Ola tomó la palabra:
Amigos del mar, de todos los aquí reunidos debemos elegir al representante que hablará con el Caracol Augusto para preguntarle en qué podemos ayudarle. Los animales allí presentes analizaban cada uno por su cuenta la posibilidad de acercarse a Augusto. Más nadie se animaba, ya que la mayoría debido a su gran tamaño temía que Augusto se sintiera algo incómodo y no respondiera a su ofrecimiento de ayuda.

Sólo alguien, que debido a su gran capacidad de diálogo y su tranquilidad al desplazarse sobre la playa, podía acercarse a Augusto y ofrecerle ayuda en nombre de todos.
la Estrella de Mar, consciente de poder hablar libremente al Caracol, levantó uno de sus brazos y dijo:
Señora Ola, creo que de acuerdo a mi condicion de Estrella y sobre todo por ser una gran amiga, puedo ser  (soy)  la más indicada para acercarme Augusto .
Los animales del Mar, comprendiendo cuál era la situación, y sorprendidos por la seguridad de las palabras la Estrella, asintieron con gran gusto.

Una vez que la estrella encontró al Caracol Augusto, sin más rodeos le preguntó qué sucedía; el porqué de su gran tristeza.
Augusto, que siempre trataba de dibujar una sonrisa en sus labios, esta vez no pudo contener el llanto. Escucha mi querida estrella, agradezco tu buena voluntad, mas no sé si conseguirás ayudarme. Hace tiempo que no encuentro respuesta a mis preguntas.
Estoy aquí para ayudarte Augusto, cuéntame.
Hay dos cosas, Estrella, que necesito. La primera es que, y tú lo sabes, mi pequeño cuerpo está desnudo y no sé si seguiré soportando por más tiempo estos intensos fríos…
La Estrella de Mar, entre pícara y sonriente, rápidamente (rápido) contestó a Augusto:
La solución es fácil Caracol , cuando la gran Ola aparezca por las mañanas y rompa con gran fuerza cerca de la playa como un trueno, debes estar cerca,  para que las gotas que salpican al mezclarse con la arena, se depositen en tu lomo, y al contacto con el aire frio se endurezcan formando círculos, de mayor a menor tamaño hacia arriba, que darán origen a una bella estructura sobre ti , parecida a una casita que cubrirá todo tu cuerpo,  en la cual podrás refugiarte cuando lo necesites.
Y así fue como Augusto, siguiendo el consejo de la Estrella pudo al fin tener un lugar donde abrigarse; un hermoso caparazón grisáceo que resplandecía al contacto con la luz del sol.

¿Cuál es tu otro problema caracol?,  dijo la estrella.
Este si es grave, contestó Augusto, He tenido una gran pérdida que no puedo remediar. Mira,  al arrastrarme dejo tras de mi esa línea húmeda que no son más que lágrimas, mi querida Estrella. Tú crees que podrías ayudarme?
Mira Augusto, los animales, tanto como cualquier otro ser con vida , tienen pérdidas que quizá no puedan remediarse. No voy a preguntarte cuál fue la tuya, aunque creo no me la contarás, o si. solo quiero decirte esto: tu corazón está mal, roto, pero hay algo de lo que debes estar seguro, cuando ames a alguien y ese alguien no esté a tu lado por distintas razones, que ese amor no produzca tristeza ni dolor en ti. Sabes que el amor por ser lo que es no puede dar más que amor y más amor todo.
Siempre habrá alguien que amas que no podrá estar a tu lado, pero a su vez, recuérdalo siempre, el amor es alegría y no otra cosa.
Asi podrás guiarte mejor en tu vida.
El Caracol se despidió agradeciéndole a la estrella por su gran claridad.

Y, de ese entonces, augusto con su bello caparazón sobre el cuerpo y comprendiendo la verdad de los sentimientos, se pasea por las playas ofreciendo todo su amor y recibiéndolo el mismo, aunque no todos ni todo lo que ama pueda estar siempre a su lado.


(UNéstorFabián)

1992

Mar del Plata.
Si me estás hablando del amor

no me hables de la pena

sábado, 27 de septiembre de 2014

a oscuras



Salgo al frente a fumar un pucho. antes fui a comprarlo, es que no tengo tabaco y tu llamada...tu llamada me ha provocado unas ganas impostergables de llenar de humo mis tristezas, para hacer algo, para no pensar tanto, o para pensar con “más” calma. Pensar qué? ..Pensar en no pensar. Pensar que más luego quizá, o que otro día tendré más claridad para pensar en aquello que no se piensa. En aquello que  pienso que no se piensa, y lo sigo pensando. Sigo pensando en que te diría que vengas ya! ..Por favor.. Pero no, no voy a hacerlo. O hasta el momento no lo he hecho y considero que no debería hacerlo. En soledad podré tocarme;  podre verme, podre saber y quizá me permita sentir que puedo estar bien. Pero eso es una locura, eso es una locura! entonces enciendo el phillip, cigarro envenenado, y veo los autos pasar. Me imagino que podrías venir en uno de ellos y presto atención a nuestras telepatías. Desde que cortaste te estoy diciendo que vengas. venii!! Y no venís, porque también te envío la señal de que no vengas. Una luz golpea contra la pared de en frente, entonces mi corazón se agita, mis ojos te buscan y mi sentimiento se prepara para recibir tu ausencia.. No sos vos, no es tu corza. Es una chata vieja que dobla a la esquina, entonces me impregno toda de un temor irracional y de desencanto. No sos vos y quién es.. Quién es? mi mente comienza a hablar. Comienza a hablar la que siempre habla cuando me encuentro en desconcierto. La concertista.. Atisba unas claridades poco comprensibles, un intento de superación, palabreríos, peroratas...cierro los ojos. Escucho unos pasos y luego la figura de un hombre que se acerca. Serás vos?  Vos, que te viniste caminando 70 cuadras para darme un abrazo. No, no sos vos. Solo yo hago ese tipo de locuras y solo mi ilusión inventa posibilidades de similitud entre vos y yo. Y las hay, pero no hoy. Hoy hay soledad y viento frio. El hombre lleva un abrigo y pasos apretados. Entonces vuelco la fantasía hacia los autos. Autos que doblan a la esquina o que hacen desaparecer sus luces antes de que su cuerpo vea.. No sos vos, no sos vos. Entonces entro a la casa en busca de disciplina. He de terminar de escribir lo que estaba escribiendo, una escena de un fotomontaje futurista que plantea la lucha por la energía solar. Cierro la puerta y a quién le importa el futuro. A quién le importa que cosa “cuando la suerte impía se opone a los deseos que anhela el corazón” ..Canto esa canción, casi que lloro. entonces me siento a la computadora, aún con el oído atento; escucho pasar los autos como pensamientos, sabiendo que así como hoy no podre hallar aquella PAZ que quiero, así, no vendrás (y con esta última sentencia aniquilo toda posibilidad) entonces dejo de lado el futurismo, dejo de lado cualquier idea, incluso una prometedora; la que se me ocurrió afuera, cuando la voz que hablaba me dijo que si hacía de esto un buen relato, quizá podía ser una de las narraciones que pretendo escenificar en el cine a oscuras...el cine a oscuras, otra idea...narraciones a oscuras en los escenarios de la mente. Cierro las puertas, cierro las puertas y comienzo a d- escribir esta escena, que no es una escena, maldito cine que de todo pretende una escena. Me voy a fumar otro pucho a la vereda, a ver si cierro el círculo que comencé con estas líneas.


(UNAMALE)

jueves, 25 de septiembre de 2014

a tus ojos rosados

no tengo miedo de mirarte
y que tus ojos traspasen
los mios, como rayos en la
tormenta. yo no tengo miedo
de mirarte fijo y sostenidamente,
traspasar el umbral de la superficie
y llegar al fondo de tu ser,
que nuestros ojos se queden
quietos y como imanes
hablen de la unica verdad,
la del amor que sentimos
hace tanto
ese amor que parece
una mentira, cuando estás lejos.

(unanati)

UNAUTOPÍA

yo no se lo que es una utopía, no la conozco, ni la he visto jamás

presumo que es una isla de aguas claras, plagada de palmeras y recorrida por un suave viento. una tibia isla de arena y viento. que solo se visita a través de la teletransportacion. una isla  que está al frente nuestro, a pocos centimetros del entrecejo y a la altura del tercer ojo. utopía. utopía.


quiza la unica utopia sea creer que algo no existe,
o que existe algo imposible

quiza la utopia sea creeer en lo que existe

quizá la utopía sea creer que no existe
la utopía

Utopía utopía utopía utopía utopía
utopía utopía utopía utopía utopía
utopía.
utopía
decir utopía
utopía
utopía

hasta que la utopía ya no parezca una utopía.

(UNAMALE)