Brilla la oscuridad de tanto abismo sideral.
Enciende la antorcha
polar,
nuestra caída, fugaz.
Más allá de cualquier
aislamiento
existe un espacio para
encontrar la magia de mi ser
en este viaje sin
tiempo
Brilla la oscuridad de tanto abismo sideral.
Enciende la antorcha
polar,
nuestra caída, fugaz.
Más allá de cualquier
aislamiento
existe un espacio para
encontrar la magia de mi ser
en este viaje sin
tiempo
Olvidados y reemplazados
son los esfuerzos
ardorosos
de aquellos soñadores
sigilosos.
Ni tampoco las
circunstancias.
en leves sollozos
callados.
Tres niños
saltan de una dorada cucheta al incesante mar,
mirando
dentro del cometa ríen, sin cesar...
Un globo
verde danza entre sus manos,
juega como
planeta etéreo...
Libres y
sonrientes
inocentes y
primorosos...
El viento y
el aire bailan al son de una minúscula hoja.
La vida es
esto:
una mañana
alegre de lluvia salada
que
besa la boca de la tierra
en su
constante respirar.
En torbellinos de color
vuelan mitológicos seres por el espacio.
Un mundo de imaginación
nada más que pura ficción
para salir un rato de este lugar, y su estertor.
Bello ángel llévame lejos,
sólo por hoy.
Bello ángel que derrama brillos de esplendor,
ficciones de colores
dioses sin tiempo.
Esta tarde me perdí y te vi,
sol central
escapándote tras las olas del pacífico.
En un café árabe presentí
en la forma de la borra
un misterio de papel sucumbir
finalizar el viaje o eternizarlo.
Encontrarse bajo el tenue rosa violáceo del horizonte
mientras el futuro anochece en el aire limeño.
Infancia tiempo pasado
infancia momentos borrados
infancia inocente amor
infancia en un cuaderno pegada.
Un colibrí negro aletea por toda la casa.
Una noticia llega,
Ciquito está en las estrellas
y lo recordamos con amor.
Su cuerpo se hará tierra
y su alma un picaflor.
Entrelazar partículas mientras jugas
en lo infinito de la oportunidad.
Estremecer la madeja volviendo a tejer
constelaciones de brillos apareciendo
al atardecer.
Viendo bien lento la enredadera crecer
y mecerse el niño en la cuna.
el sueño, la realidad.
Me caigo y me río de mi misma.
El riesgo, el dolor, las lágrimas, el vino, las charlas, la imaginación,
el olvido.
Las almas, miradas en ojos infinitos,
ojos que no pueden disimular la palabra: amor.
¿Quién soy?
no me reconozco
¿Quién sos?
doble devorador
Sentir todo el cuerpo transformarse
a veces en máquina,
a veces en picaflor.
Me baño en burbujas para salir sola a caminar bajo la lluvia,
alrededor te ofrecen todo lo material,
y te seguís sintiendo un extraño, solo, en la ciudad.
Mirando tu cara en los reflejos de las vidrieras, ¿qué haces acá?
(pájaros, pájaros, pájaros)
(pensamientos en el baño)
Pienso en la niña que fui y que ya no seré,
pienso en ese amor, que no pudo ser,
el amor es la única verdad de la vida,
el amor es una obra de arte.
Hermosa lluvia, estar conmigo misma, nada más.
Tanto tiempo y todo para vos,
bello delfín de amor.
Nati Lamat