viernes, 9 de abril de 2021

Lo que queda

 

Olvidados y reemplazados

son los esfuerzos ardorosos

de aquellos soñadores sigilosos.

 Más, el olvido no los cambia.

Ni tampoco las circunstancias.

 Bosquejados y resucitados

en leves sollozos callados.

Ríendo son

 

Riendo son

 

Tres niños saltan de una dorada cucheta al incesante mar,

mirando dentro del cometa ríen, sin cesar...

 

Un globo verde danza entre sus manos,

juega como planeta etéreo...

 

Libres y sonrientes

inocentes y primorosos...

 

El viento y el aire bailan al son de una minúscula hoja.

 

La vida es esto:

una mañana alegre de lluvia salada

que besa  la boca de la tierra

en su constante respirar.

lunes, 11 de enero de 2021

Mitológicas

 

En torbellinos de color

vuelan mitológicos seres por el espacio.

Un mundo de imaginación

nada más que pura ficción

para salir un rato de este lugar, y su estertor. 


Bello ángel llévame lejos,

sólo por hoy. 

Bello ángel que derrama brillos de esplendor,

ficciones de colores

dioses sin tiempo.


Limeño

 Esta tarde me perdí y te vi, 

sol central

escapándote tras las olas del pacífico.

En un café árabe presentí

en la forma de la borra

un misterio de papel sucumbir

finalizar el viaje  o eternizarlo. 

Encontrarse bajo el tenue rosa violáceo del horizonte

mientras el futuro anochece en el aire limeño.


Infancia

 


Infancia tiempo pasado

infancia momentos borrados

infancia inocente amor

infancia en un cuaderno pegada.


Huitzilopochtli


                                        Un colibrí negro aletea por toda la casa.

Una noticia llega,

Ciquito está en las estrellas

y lo recordamos con amor.

Su cuerpo se hará tierra

y su alma un picaflor. 


Constelaciones

 Entrelazar partículas mientras jugas

en lo infinito de la oportunidad. 


Estremecer la madeja volviendo a tejer

constelaciones de brillos apareciendo 

al atardecer.


Viendo bien lento la enredadera crecer

y mecerse el niño en la cuna.


miércoles, 25 de noviembre de 2020

Por siempre amor delfín

El cuerpo , la ilusión, el deseo, el encuentro, el azar,
las máscaras, la verdad, la mentira

el sueño, la realidad. 


Me caigo y me río de mi misma.


El riesgo, el dolor, las lágrimas, el vino, las charlas, la imaginación,

el  olvido.

Las almas, miradas en ojos infinitos,

ojos que no pueden disimular la palabra:  amor. 


¿Quién soy?

no me reconozco

¿Quién sos?

doble devorador


Sentir todo el cuerpo transformarse

a veces en máquina, 

a veces en picaflor.


Me baño en burbujas para salir sola a caminar bajo la lluvia,

alrededor te ofrecen todo lo material, 

y te seguís sintiendo un extraño, solo, en la ciudad.

Mirando tu cara  en los reflejos de las vidrieras, ¿qué haces acá?


(pájaros, pájaros, pájaros)

(pensamientos en el baño)


Pienso en la niña que fui y que ya no seré,

pienso en ese amor, que no pudo ser,

el amor es la única verdad de la vida,

el amor es una obra de arte.


Hermosa lluvia, estar conmigo misma, nada más.

Tanto tiempo y todo para vos,

bello delfín de amor.


Nati Lamat


martes, 24 de noviembre de 2020

Metamorfosis amorfa


La calle que a diario cruzaba.
El árbol que solíamos abrazar.
La piel, como un instante, augurando destinos.

Sentir lo extraño de no ser, 
empapándome como la lluvia. 

Burbujas de agua metamorfoseándose en mi boca, 
casualidades.

La cotidianeidad que ya se esfumó.
El amor que no fue.
La mirada que no vio.

Cuánto ha pasado,
y sin embargo, 
aún puedo contemplarnos.
 
Danzando la vida misma. 

Nati Lamat 

lunes, 9 de noviembre de 2020

Demasiado tarde

 Luna menguante
entra por la ventana
luz plateada
envuelve mi alma. 
Despierto y recuerdo
recuerdo y despierto. 
 Lluvia, purifícame,
truenos en la tormenta,
algo así es el amor.
De nuevo sale el sol
y vuelve a comenzar
el aleteo infinito
del picaflor,
inmortal eterno Dios
que en el cielo blanco
se ríe de vos.
Apaga la televisión,
cruel realidad
está en tu interior 
son sólo momentos
de una canción
de ritmo claro y lento
¿qué mejor?
Calaveras y diablitos
invaden mi corazón. 
Alguien me dice
¡fuerza!
y salto con emoción
me siento nuevamente
como una bella flor
que sin pedir nada a cambio
te regala su rico olor pasión color.
No somos nada,
esperar que el tiempo pase
y que ese jugador de ajedrez
mueva a su antojo
las piezas humanas
que nunca descifrarán
el misterio.